Hablar de Cano significa hacerlo de una figura emblemática; un producto de la cantera morada,
que vistió la camiseta del Palencia C.F. primero, y del C.F. Palencia después, llegando a sumar
15 temporadas y, en ellas, 467 partidos oficiales, cifra no alcanzada por ningún otro jugador.
José Mario Cano López nació en Frechilla el 21 de Julio de 1957. Jugó su primer amistoso
con el Palencia C.F., procedente del Palencia Promesas, un 11 de Septiembre de 1974, con
tan solo 17 años, en el llamado Trofeo del Queso, en Baltanás, con victoria morada por 0-7.
En el verano de 1976 recibió la noticia de su incorporación a la pretemporada del primer equipo
morado. No desaprovechó la ocasión y, así, debutó oficialmente en partido de Tercera División el
día 24 de Octubre de 1976, en el campo del Moscardó, con victoria morada por 1-2. Tres días después,
consiguió su primer gol, en partido de Copa del Rey, en La Balastera, ante el Real Oviedo de Segunda División.
Este gol supuso el definitivo empate a un gol y la eliminación del Palencia, que había perdido
anteriormente por 4-1 en el Carlos Tartiere.
El 16 de Diciembre de este mismo año, Cano sustituyó a Panchulo en los últimos minutos, en el
partido jugado en Miranda de Ebro con derrota por 2-0 y, desde ese momento, se hace con la
titularidad en el equipo, con el que sumó un total de 19 partidos y marcó un gol, precisamente
ante el Moscardó en el partido de la segunda vuelta en La Balastera, el día 6 de Marzo de 1977.
Esta temporada significó el ascenso del Palencia a la recién creada Segunda B.
La siguiente temporada vio el afianzamiento de Cano en el primer equipo morado, esta vez en
Segunda B, siendo una figura importante para conseguir la permanencia en esta categoría. Sin embargo,
su trayectoria ascendente se vio frenada por su incorporación al Servicio Militar, que le impidió
participar en un solo partido en la temporada 78-79, en la que el club morado ascendió a Segunda A.
Se abría una nueva era en el club y, ante la amplitud y calidad de la plantilla que se formó en
esta primera temporada, Cano no lo tuvo fácil para hacerse un hueco en las alineaciones que presentó
Paco Gento. Así, solamente jugó 17 partidos, aunque se tomó el desquite en la Copa del Rey, donde
llegó a disputar 6 partidos más, con una actuación destacada en la eliminatoria ante el Recreativo de
Huelva, al que se dejó en la cuneta derrotándole por 2-0 en ambos partidos.
La temporada 1980-81 supuso para Cano la recuperación de la titularidad, si bien se saldó
con el descenso a Segunda B. 1981-82 supuso un nuevo ascenso, del que esta vez sí pudo participar
Cano de forma estelar y así nos plantamos en el verano de 1982, con la llegada al banquillo
de Luis Costa y la formación de una espectacular plantilla, en la que el de Frechilla, contra
todo pronóstico, siguió siendo titular, contribuyendo a la gran campaña realizada, en la que se tocó
con los dedos el ascenso a Primera División.
El verano de 1983 nos muestra un Palencia al borde de la desaparición, con una plantilla que
ha causado baja en el club. Como el resto de jugadores, Cano, que había fichado por el
Deportivo de la Coruña, se vio obligado a perdonar la mitad de las cantidades que le debía el
club, para garantizar la supervivencia del mismo. Jugó dos años en Segunda División con el
Deportivo, para volver a Palencia en verano de 1985, ante las promesas del presidente de la
Gestora, Bonifacio Aguayo, que pretende hacer un gran equipo para volver a Segunda División.
Sin embargo, la desastrosa gestión económica hace que la plantilla se desmantele a mitad
de temporada y no se cumplan las expectativas. Con Cano otra vez de titular, el
Palencia consigue la permanencia en la última jornada, pero ese mismo verano, acuciado
por las deudas, desaparece.
En verano de 1986, Cano se incorpora a la plantilla del Cristo Olímpico, después
de perder otra vez dinero por la desaparición del primer equipo. En esta nueva etapa, el
de Frechilla se convirtió en el auténtico sostén del equipo, aportando esa veteranía de
la que carecen sus compañeros siendo titular indiscutible tanto en los cuatro años en
Tercera, como en los tres siguientes en Segunda B, culminando este último con la disputa
de la Fase de Ascenso a Segunda División.
Pero esta última temporada, la 1992-93 ocurrió un pequeño cataclismo para Cano.
La celebración de elecciones a la presidencia del club, por primera vez con tres candidatos,
no debería haber afectado lo más mínimo a la plantilla. Pero Fernando Cano, hermano
del gran capitán, participó en la candidatura de Rafael Peinador, que fue derrotada por
la de Donato Fernández. Pese a la oposición del entrenador, Lalo, el nuevo presidente
decidió dar la baja a Cano, que había manifestado su deseo de continuar un año más.
La marcha del equipo en la competición en la temporada 1993-94 no fue la deseada, y la
afición no perdonó al presidente la prematura baja del gran capitán. Finalmente, Donato
se vio obligado a dejar la presidencia en Febrero de 1994, siendo sustituido por
Estilito García Osorno, que reincorporó a la plantilla a Cano, el 24 de Febrero,
por lo que restaba de temporada, sin cobrar nada por ello. Tuvo tiempo el de Frechilla
de participar en 6 partidos, y contribuir a salvar la categoría un año más.
Finalmente, anunció su retirada de los terrenos de juego, aunque continuó ligado al
club como Secretario Técnico durante un año más. Como tantos otros jugadores, se fue
del Palencia sin recibir ningún tipo de homenaje y sin hacer ruido.