En la temporada del debut del C.F. Palencia en Segunda B, la 1990-1991, La Balastera se
caracterizó por tener el césped en peor estado de todo el grupo. No había entrenador del equipo visitante que no se
quejase por este hecho, e incluso el mismo Mariano García, técnico morado, dejó patente su disgusto por ello en más de
una ocasión.
El Ayuntamiento decidió resolver esta situación y adjudicó, no sin cierta polémica, a Viveros Gimeno las obras
correspondientes. El 14 de Mayo, dos días después de acabar la Liga, se procedió a levantar el maltrecho césped, para
implantar otro nuevo e instalar un drenaje, hasta ese momento inexistente. Las previsiones hablaban de finalizar todo el
proceso de modo que a finales de Agosto La Balastera estuviese disponible para el Palencia.
La pretemporada de 1991 se convirtió en una constante emigración de
los jugadores y técnicos por distintos campos de la ciudad y pueblos vecinos.
La competición oficial madrugó con la eliminatoria copera contra el Almazán, al que se venció por 1-4 en su estadio,
disputándose la vuelta el día 25 de Agosto en el Municipal de Carrión de los Condes,
con una gran afluencia de público, y un resultado final de empate a uno.
En la siguiente eliminatoria, el Palencia quedó emparejado con la Cultural Leonesa, a la que venció por 0-2 en su campo
en el partido de ida. La vuelta se debía disputar el 5 de Septiembre y serviría como estreno del nuevo césped de La
Balastera. Pero Viveros Gimeno anuncia que la hierba no está en condiciones y no se podrá pisar hasta pasadas unas
semanas. El Palencia busca rápidamente una alternativa, y la encuentra en el Polideportivo Municipal de
Venta de Baños. Cuando la Directiva solicitó una indemnización por el retraso,
Viveros Gimeno comunicó que la culpa fue de unos hongos que atacaron al césped, por lo que a ellos no se les podía
imputar ninguna responsabilidad en ello.
El Palencia venció a la Cultural por 2-0, pasando así a la tercera eliminatoria de Copa, y se preparó para recibir en el
mismo escenario de Venta de Baños al Logroñés B, el día 8, en la segunda jornada liguera,
después de haber logrado en la primera un esperanzador empate a dos en As Pontes. Después de un primer tiempo aceptable,
los morados fracasaron en el segundo, y acabaron perdiendo por 1-3.
El sorteo de Copa deparó como rival al Betis, por aquel entonces en Segunda División, pero con gran atractivo para
los aficionados. Se jugó la ida el día 11, nuevamente en Venta de Baños, con empate a
cero final, y una taquilla malograda por no haberse podido jugar en La Balastera.
La andadura copera finalizó en el Benito Villamarín el 25 de Septiembre, tras la victoria bética por 3-0.
Antes de eso, aún hubo de jugarse un partido más en Venta de Baños, el correspondiente
a la cuarta jornada de Liga, ante el Cambados, el día 22 de Septiembre, y finalizó con otro decepcionante empate a cero,
con mal juego de los morados, pese a su dominio a lo largo de todo los 90 minutos.
Finalmente, el 6 de Octubre, con más de un mes de retraso sobre las previsiones iniciales, se pudo estrenar por fin el
césped de La Balastera, ante el todopoderoso Salamanca, que se llevó una justa victoria por 0-2, dejando una taquilla
que multiplicó por dos a las conseguidas en los partidos que se jugaron en el exilio. La primera victoria liguera tuvo que esperar hasta el 3 de Noviembre, cuando se ganó por 1-0 al Orense en la décima jornada.
En resumen, el Palencia jugó cinco partidos oficiales en el exilio: tres en Copa,
con balance de una victoria, un empate
y una derrota, y dos en Liga, con un empate y otra derrota. El perjuicio económico fue evidente, al recaudarse cantidades
menores de las habituales en La Balastera, sobre todo en la eliminatoria copera contra el Betis.
También fueron claras
las molestias a los socios y aficionados morados, que tuvieron que desplazarse a Carrión y Venta de Baños para presenciar
estos partidos. Más difícil de cuantificar fue el perjuicio deportivo, principalmente en lo que respecta al campeonato
liguero.
Tal vez los puntos que se perdieron en Venta de Baños se hubieran cedido también en La Balastera, pero esto
nunca podremos comprobarlo y el hecho es que lastraron la marcha del equipo a lo largo de toda la temporada. Las
circunstancias, en forma de hongos, estuvieron en esta ocasión en contra del equipo morado.