El Rincón de Eugenio
Rivales de tres continentes

De entre los muchos amistosos que ha jugado el Palencia (y sus predecesores) a lo largo de la historia, hay doce que tienen una característica especial: los equipos rivales no eran españoles, así que podemos hablar de partidos internacionales en toda regla.

Fue el día de Reyes de 1956 cuando el Atlético Palencia recibió al Nuremberg alemán en La Balastera. Curiosamente, ese mismo día había jornada de Liga y los morados debían desplazarse al José Zorrilla para jugar contra el Europa Delicias.
Como el Atlético ya estaba clasificado para la fase de ascenso de Tercera, se decidió jugar el partido amistoso por la mañana, acudiendo a Valladolid por la tarde, perdiendo por 4-1 con nueve jugadores actuando en ambos encuentros. En el partido matinal, Welbregt adelantó a los alemanes, pero dos goles de Fusté y uno de Nino dieron la vuelta al marcador antes del descanso. Los cambios perjudicaron al Palencia y así, Wolfol recortaba distancias nada más empezar el segundo tiempo, pero Jesusín volvía a ampliar la ventaja, y Hubuery dejaba la victoria morada en 4-3.

Hubo que esperar quince años, hasta que el 29 de Agosto de 1971 visitó La Balastera nada menos que el Oporto. Sin embargo, la afición palentina, más pendiente del partido contra el Real Madrid que se iba a jugar tres días más tarde, no respondió en la medida de lo esperado, registrándose tan solo media entrada. Lemos marcó por dos veces para los portugueses en el primer tiempo, acortando distancias Solaegui en el segundo, dejando el marcador en el 1-2 definitivo.

El 30 de Agosto de 1975, en partido de Ferias, el rival elegido fue el Palestino, de Santiago de Chile, que cobró 350.000 ptas. por acudir a La Balastera. El Palencia jugó un buen partido, pero vio cómo Vásquez adelantaba a los chilenos en el primer tiempo y, aunque Docal empató momentáneamente en el Segundo, un gol de Pinto sentenció el injusto 1-2 final.

En verano de 1979, tras ascender a Segunda División, el Palencia fue invitado al Torneo Ciudad de Valladolid, compartiendo cartel con el propio conjunto pucelano, el O.F.K. de Belgrado y el Vitoria de Guimaraes portugués. El 21 de Agosto se jugó la primera semifinal y, después de una primera parte igualada, la superioridad de los yugoslavos quedó plasmada con tres goles de Ukovski, Kustic y Kahrovic, que dejaron el resultado en 3-0. Dos días después, antes de la final entre vallisoletanos y yugoslavos, el Palencia disputó el tercer puesto ante el Vitoria de Guimaraes y, a pesar de jugar peor que en la semifinal, acabó consiguiendo la victoria por 1-0, con un gol de Lorenzo en posible fuera de juego cuando quedaba un minuto para el final.

En la temporada 1981-1982 el Palencia jugó en La Balastera contra otros dos equipos extranjeros muy distintos. El 30 de Agosto de 1981, en partido de Ferias, el rival fue el Unión de Santa Fe argentino, que consiguió un triste empate a cero en un partido aburrido, con ligero dominio morado, sobre todo en el primer tiempo. El 27 de Mayo de 1982, como homenaje por el ascenso recién conseguido, pasó por Palencia el Vasas de Budapest húngaro, que se llevó una justa victoria por 0-3, con goles de Farkas en el primer tiempo e Izso y Varadi, este de penalti, en el segundo.

Hasta ocho años después, en verano de 1990 no volvió a enfrentarse el Palencia a un rival extranjero. El club morado acababa de ascender a Segunda B y, en Agosto, se celebró el llamado Trofeo C.F. Palencia, triangular, en el que además de los anfitriones participaron la Gimnástica de Torrelavega y el Independiente de Avellaneda argentino. El día se jugó el primer partido, que enfrentó a los morados contra los argentinos, que defraudaron por su juego, aunque pudieron mantener el empate inicial gracias a la ineficacia atacante de los morados. Al final del partido, se procedió al lanzamiento de penaltis, por si fueran necesarios al final, venciendo el Palencia por 4-3. En los dos partidos restantes, ambos equipos vencieron a la Gimnástica, los argentinos por 1-0 y los morados por 4-3, adjudicándose así un Trofeo que resultó deficitario.

En el año 1993, con motivo de la fiesta de la Virgen de la Calle, el Palencia jugó un amistoso contra el Diosgyör húngaro, al que abonó 400.000 ptas., de las que 100.000 fueron aportadas por el Ayuntamiento como subvención. Como la recaudación fue de 345.000 ptas., el experimento se saldó con un ligero superávit. A pesar de tratarse de un rival de la Primera División de su país, con varios internacionales en sus filas, los morados realizaron un gran partido y arrollaron a su rival con un resultado final de 4-0, con dos goles de Catón en el primer tiempo y otros dos de Molinero, uno de ellos de penalti, en el segundo.

El 25 de Agosto de 2002 pasó por La Balastera un flojo conjunto canadiense, que respondía al nombre de C.I.F. Tornado y acabó cediendo por un abultado 12-0, con goles de Illana (2), Alberto, Salva (2) y Vila en el primer tiempo, a los que se unieron los de Óscar Cuadrado, Óliver, Durántez (2), Emi y Valladolid en el segundo.

Con el Palencia ya en Segunda B, el Palencia, dirigido por Alfonso del Barrio en su primera etapa, se enfrentó el 25 de Febrero de 2004 al Licartovce eslovaco, que se encontraba de gira por España. Ante una flojísima entrada, los suplentes morados dieron una buena imagen y el mejicano Jaime Cuesta marcó el 1-0 en el primer tiempo, pero Adam empató poco antes del descanso y Pagor marcó el 1-2 definitivo en la continuación.

El último rival extranjero hasta la fecha, fue también el más exótico. El 20 de Agosto de 2004 visitó La Balastera el Al Khaleej, de la localidad de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos. Después de una primera parte aburrida sin movimiento en el marcador, el juego mejoró en la continuación, y así Juanjo y Albertín marcaron para los morados, acortando distancias Diego a falta de un cuarto de hora. La expulsión del portero visitante Fahad en el minuto 83 facilitó las cosas al Palencia, que dejó el resultado final en 4-1, con goles de Emilio y Capi.

En total, doce rivales de nueve países de tres continentes (Alemania, Portugal, Yugoslavia, Hungría y Eslovaquia, de Europa, Chile, Argentina y Canadá, de América, y Emiratos Árabes, de Asia). El Palencia ganó cinco partidos, empató dos y perdió otros cinco, marcando 28 goles y encajando 16, aunque en estas cifras tiene mucho que ver el 12-0 conseguido ante el C.I.F. Tornado canadiense.