El Rincón de Eugenio
El eterno rival

Cada equipo, cada afición, tiene un rival especial al que desea ganar más que a cualquier otro. Los partidos contra él siempre son especiales e incluso cuando no está enfrente la afición se acuerda de él con cánticos alusivos, celebrando muchas veces sus derrotas y lamentando sus victorias. Casi siempre se trata de un equipo de la misma ciudad o de una vecina, y esto contribuye a aumentar una rivalidad que a veces trasciende de lo deportivo. Ningún aficionado del Palencia dudaría en señalar al Real Valladolid como su eterno rival. El hecho de que habitualmente haya militado en categorías superiores, pasando a veces varios años sin enfrentamientos, no ha servido para reducir la rivalidad, que siempre está latente, a la espera de manifestarse en el próximo partido, llegue cuando llegue.

La historia de los partidos entre Palencia y Valladolid empezó muy pronto. Después de no jugar ningún partido oficial en la temporada 1929-1930 por retirada de sus rivales, el C.D. Palencia quedó encuadrado en el Campeonato Regional de primera Categoría de Castilla – León (entonces aún no se llamaba Castilla y León) junto al propio conjunto pucelano y la Cultural Leonesa. El campeonato se disputó a cuatro vueltas, por lo que se celebraron nada menos que cuatro derbis esa temporada.

El primero se celebró en el Estadio del C.D. Palencia el 28 de Septiembre de 1930, con una gran entrada. Se adelantó el Valladolid en el primer tiempo con un gol en propia puerta de Piera, empatando Vega en el segundo. Los visitantes no demostraron su teórica superioridad, mientras los morados protestaron el arbitraje del vallisoletano Pérez García.
El 19 de Octubre se jugó el segundo derbi, esta vez en el estadio de La Taurina. López adelantó al Valladolid en posible fuera de juego, empató Serrano y Anduiza hizo el 2-1 antes del descanso, aprovechando que los jugadores morados se quedaron parados al creer que el árbitro había señalado fuera de juego. En la segunda parte se lesionó primero el portero Piera y luego su sustituto Cea, colocándose el delantero Pombo bajo los palos y jugando el Palencia con diez hombres, que encajaron tres goles más, a cargo de López, en dos ocasiones, y Estanga.
El 9 de Noviembre se jugó el tercer partido, y el Valladolid ya se había proclamado campeón, mientras el Palencia había reducido considerablemente su plantilla; el resultado final fue de 0-5, con tres goles de Anduiza y dos de Cimiano. El último partido, también de trámite, se jugó en La Taurina el 30 de Noviembre y volvieron a ganar los pucelanos, esta vez por 6-0, con goles de Gabilondo, López y Susaeta, todos ellos por partida doble.

Hubo que esperar a la temporada 1944-1945 para volver a ver al Palencia y el Valladolid enfrentados en partido oficial, y otra vez fueron cuatro los que se jugaron, dos correspondientes a la competición de Tercera División, y otros dos de Copa Federación. El primero se jugó en La Balastera el 8 de Octubre de 1944, correspondiente a la tercera jornada liguera. Ballesteros adelantó a los morados y Del Pozo hizo el definitivo empate a uno antes del descanso, pese al claro dominio local. La vuelta se celebró el 10 de Diciembre en Zorrilla, marcando Ochoa el 1-0 en el primer tiempo, empatando Ballesteros en el segundo y sentenciando el definitivo 2-1 Paladini, aunque el morado Cabido pudo haber empatado en los últimos minutos.

El Palencia causó una gran impresión y tuvo contra las cuerdas a los locales que respiraron aliviados al final del partido. La competición acabó con el Valladolid en tercera posición y el Palencia en cuarta, fuera de la fase de ascenso que jugaron Salamanca y Gimnástica Burgalesa. A continuación, ambos participaron en la Copa Federación y se vieron las caras en la tercera eliminatoria. El 18 de Marzo de 1945 se jugó en La Balastera un flojísimo partido que acabó con el mismo resultado que empezó, sin que se viera a los delanteros de ambos equipos.

El 25 de Marzo saltó la polémica en Zorrilla por los constantes incidentes entre ambas aficiones en la grada. En el césped, Mijares y Joseíto pusieron el 2-0 antes del descanso, fallando Cortés un penalti que pudo ser el 3-0; en la reanudación, Ochoa hizo el 3-0 antes de la expulsión del propio Cortés, marcando nuevamente Mijares el definitivo 4-0. El Palencia había controlado el centro del campo, pero chocó con una firme defensa y se vio superado por la efectividad de la delantera local.

Dos años después, en la temporada 1946-1947, Palencia y Valladolid, que jugaban en grupos distintos de Tercera División, coincidieron en la fase intermedia de ascenso a Segunda para la que ambos se clasificaron. Era esta una liguilla entre ocho equipos, de los que los dos primeros se clasificaban para la fase final. Después de ganar por 2-0 al Pontevedra en la primera jornada, el Palencia visitó el José Zorrilla en la segunda, el 19 de Enero de 1947 y arrancó un esperanzador empate a cero, después de dominar en los primeros minutos y aguantar las embestidas locales al final.
Pero después de esto vinieron seis derrotas consecutivas de los morados, que recibieron al Valladolid en La Balastera el 16 de Marzo. En el primer tiempo dominó el Palencia aprovechando el viento a favor, pero no consiguió marcar; en la continuación el que luego sería gran entrenador morado, Julián Vaquero, adelantó a los visitantes a los dos minutos y sentenció el 0-2 final en el minuto 82. El Palencia acabó la competición en cuarta posición (sobre seis equipos, por la expulsión de Albacete y Cultural Leonesa por la compra de un partido), mientras el Valladolid fue campeón y se clasificó para la fase final, que luego le daría acceso a jugar la promoción, en la que logró el ascenso a Segunda.

Hubo que esperar más de veinte años para ver un derbi oficial. Fue en la temporada 1970-1971, cuando el Palencia C.F., dos años después de su refundación, coincidió en Tercera División con un Valladolid recién descendido de Segunda. El primer partido se jugó en Zorrilla el 4 de Octubre de 1970 con una grada abarrotada de aficionados de ambos equipos. Fede adelantó al Valladolid en el minuto 6, empatando Julio Gento de penalti en el 35. Dos minutos después volvió a marcar Fede y en el 47 Salvi, entonces jugador del Valladolid, marcó el 3-1.
A partir de ese momento, el Palencia dio un auténtico recital, acortando distancias Julio Gento en el minuto 54 y consiguiendo el definitivo empate a tres Ferrero en el 87, y dejando la sensación de que podía haber conseguido algo más. El 14 de Febrero el Palencia, líder, recibió en La Balastera al Valladolid, tercero. Ante unas gradas repletas, el Palencia venció por 1-0, después de un primer tiempo de tanteo y un segundo de claro dominio morado, con gol de Túnez en el minuto 57. La temporada finalizó con el Valladolid subcampeón, ascendido directamente, mientras el Palencia, 3º, jugó y perdió la promoción de ascenso contra el Oviedo.


Hasta 1977 no se volvieron a enfrentar pucelanos y palentinos, y lo hicieron en dos temporadas consecutivas, dentro de la Copa del Rey, con los vallisoletanos en Segunda A y los morados en Segunda B. El 14 de Septiembre de 1977 se jugó la ida en el José Zorrilla, y finalizó con victoria local por 2-0, con goles de Avelino y Rubén López en el segundo tiempo, después de que el Palencia hubiera provocado los nervios de los locales en el primero. El 28 de Septiembre se jugó la vuelta, marcando Rusky para los visitantes en el primer minuto, dominando luego los palentinos, que consiguieron el que sería empate definitivo al transformar Mota un penalti en el minuto 40.
Hay que destacar que esta eliminatoria no enganchó a ninguna de las dos aficiones y en ambos partidos hubo algo menos de media entrada. Un año más tarde, el 1 de Octubre de 1978, un Palencia en crisis de resultados visitó el estadio José Zorrilla, que registró una buena entrada, en parte porque el partido se jugó un domingo. El Palencia dio una buena imagen y sólo Rusky acertó a marcar en el primer tiempo. En la reanudación, Toño y Moré, este de penalti pusieron el 3-0 antes de la expulsión del morado Salvi. Rusky sentenció la eliminatoria con el 4-0 y Teixidó fue expulsado en el descuento, acabando los morados con nueve jugadores. Con la eliminatoria sentenciada, el Palencia recibió a los pucelanos el 12 de Octubre con media entrada en La Balastera. Los morados causaron una pobre impresión y acabaron perdiendo 0-1 con un protestado gol de Botella en el minuto 89, rematando un centro de Gilé cuando el balón parecía haber salido del campo.

La temporada 1979-1980 vivió el único enfrentamiento entre morados y blanquivioletas en Segunda A. El partido de la primera vuelta se jugó en La Balastera, con un lleno espectacular y más de 6 millones de pesetas de recaudación. El Palencia se quitó los nervios de encima cuando Sambade hizo el 1-0 en el primer minuto, iniciando así un primer tiempo de clara superioridad local. Después del descanso, el Valladolid se fue rehaciendo poco a poco, y acabó consiguiendo el gol del empate cuando quedaban tres minutos de partido, por medio de Andrés Ramírez, tras una jugada de Toño en la que posiblemente tocó el balón por la mano. Esta jugada indignó al público local, registrándose el lanzamiento de algunos objetos al campo, por lo que el Palencia fue multado posteriormente.

El dramatismo llegó en el partido de la segunda vuelta, jugado en el José Zorrilla en la penúltima jornada. Los locales habían conseguido el ascenso a Primera una semana antes, mientras los morados se jugaban la vida. En los círculos futbolísticos se comentaba que, antes de empezar la temporada, los presidentes de ambos clubs habían llegado al acuerdo de que si alguno no se jugaba nada en este partido dejase vencer al contrario. Naturalmente, esto provocó la indignación de los equipos que se jugaban el descenso. Entonces apareció el presidente del Valladolid, el palentino y ex-directivo morado Gonzalo Alonso, que ofreció prima doble a sus jugadores por derrotar al Palencia.
El 25 de Mayo de 1980, entre el homenaje local por el ascenso y el desplazamiento masivo visitante por la importancia del partido, el estadio registró una gran entrada, con ambas aficiones mezcladas en las gradas. De salida, el Valladolid demostró que quería ganar el partido y puso en serios apuros al portero Díez, que evitó varios goles cantados. Pero el Palencia se jugaba la vida y empezó a apretar, hasta que Fuertes, de penalti hizo el 0-1 en el minuto 28. Los locales se vinieron abajo y los morados aprovecharon para apretar, hasta que lograron el 0-2 por mediación de Óscar Ferrero en el minuto 53. A partir de este momento, los pucelanos se hicieron con el dominio, pero volvieron a estrellarse en la seguridad de Díez, el mejor del partido, llegándose al final con el 0-2 que dejaba al Palencia al borde de la permanencia, que selló una semana después. Durante el segundo tiempo, algunos aficionados locales empezaron a proferir gritos de ¡Tongo!, ¡Tongo!, iniciando una serie de incidentes entre los espectadores de uno y otro equipo en Tribuna, aunque finalmente no llegó la sangre al río.

Un año más tarde, el bombo de la Copa volvió a emparejar al Valladolid, ya en Primera División, con el Palencia, que continuaba en Segunda. El partido de ida se jugó en La Balastera el 19 de Noviembre y lo temprano de la hora (las cuatro de la tarde) impidió que hubiera una buena entrada. Aunque Jorge adelantó a los visitantes en el minuto 29, Sampedro logró el empate antes del descanso y Fuertes en el 75 hizo de penalti el 2-1 definitivo, culminando una gran segunda parte en la que se pudo conseguir un resultado mejor. La vuelta se disputó el 3 de Diciembre con una buena presencia de espectadores en la grada. Los locales estaban seguros de poder eliminar a los morados, sobre todo cuando Moré hizo el 1-0 en el minuto 13. Pero el Palencia no se escondió y Chaparro consiguió el empate en el 26. A partir de entonces, los nervios se apoderaron de los vallisoletanos, que dominaron de forma estéril sin poner en apuros a los morados, que incluso pudieron haberse adelantado en el marcador en algún contragolpe. El empate a uno se mantuvo hasta el final, provocando la alegría de los morados y la sorpresa de los locales.

Aparte de estos partidos oficiales, palentinos y vallisoletanos se han enfrentado en innumerables partidos amistosos, registrándose desde una derrota por 12-2 en Valladolid en 1933 o un 2-9 en La Balastera en 1944, hasta victorias sonadas como el 4-3 de 1979 o el 2-1 de 1983 que provocó el enfado del presidente visitante Gonzalo Alonso con el club morado. La anécdota más destacada se produjo el 19 de Agosto de 1979 en Zorrilla, cuando Pachín, entrenador pucelano, retiró a su equipo del campo en el minuto 82 disgustado por el flojo partido que estaban haciendo. En aquel momento, el resultado era de empate a dos y el dominio correspondía a los palentinos.

CASA FUERA TOTAL
Competición J G E P GF GC J G E P GF GC J G E P GF GC
Segunda A 1 0 1 0 1 1 1 1 0 0 2 0 2 1 1 0 3 1
Tercera 4 1 2 1 3 4 4 0 2 2 5 7 8 1 4 3 8 11
Copa 3 1 1 1 3 3 3 0 1 2 1 7 6 1 2 3 4 10
C. Regional 2 0 1 1 1 6 2 0 0 2 1 11 4 0 1 3 2 17
Copa Federación 1 0 1 0 0 0 1 0 0 1 0 4 2 0 1 1 0 4
TOTAL 11 2 6 3 8 14 11 1 3 7 9 29 22 3 9 10 17 43