Acabada la temporada 1969-1970, en la que el Palencia C.F. logró la permanencia en su primera temporada en Tercera, Julián
Vaquero, entrenador morado, llamó a la puerta de un jugador del modesto Instituto de Colonización, de la Regional
vallisoletana y le incorporó en el mes de Junio para probar sus condiciones. Se trataba de José Antonio
Ferrero García,
nacido en Valladolid el 17 de Enero de 1949 y en apenas diez días jugó tres partidos amistosos, entre ellos los dos
correspondientes al primer Torneo de la Galleta, en el que el club morado se proclamó campeón al vencer en la final al
Racing de Santander, precisamente con un gol del emblemático jugador morado. La prueba resultó satisfactoria y Ferrero se
quedó en la plantilla del Palencia para la temporada siguiente, a pesar de la llamada tardía del Valladolid, firmando su
primer contrato el 7 de Julio de 1970.
En su primera temporada oficial, la 1970-1971, se hizo con un puesto fijo en el centro del
campo, perdiéndose únicamente cuatro partidos de Liga y uno de Copa. El Palencia acabó tercero en la tabla, disputando ante
el Oviedo la promoción para
ascender a Segunda, en la que fue derrotado. En la temporada 1971-1972 y Ferrero siguió siendo titular indiscutible, en un
equipo irregular en la Liga, pero brillante en la Copa. Su trayectoria no pasó desapercibida y así, el 14 de Marzo de 1972,
representantes del Logroñés, por aquel entonces en Segunda División, llegan a Palencia y consiguen el traspaso del bravo
centrocampista, por el que pagarán un millón y medio de pesetas, más un partido amistosos o trescientas mil pesetas
adicionales. El club morado consigue retener a Ferrero hasta el 1 de Abril, para poder contar con él en el partido de Copa
contra el Granada de Primera División, jugado el 29 de Marzo, que constituye la despedida
del jugador en esta primera etapa.
Hasta el momento de su marcha, sólo se había perdido dos partidos de Liga y había disputado los nueve de Copa.
Jugó en Segunda con el Logroñés lo que restaba de la temporada 1971-1972, así como la 1972-1973 completa, en la que el
club riojano descendió a Tercera. Pero Ferrero fichó ese mismo año por el Salamanca,
recién ascendido a Segunda, con el
que logró en una sola temporada el ascenso a Primera División. Sin embargo, no tuvo ocasión el vallisoletano de jugar en
la máxima categoría, ya que el club salmantino le traspasó al Burgos, con el que jugó en
Segunda las temporadas 1974-1975
y 1975-1976. Esta última, se saldó con un nuevo ascenso a Primera y, aunque esta vez sí continuó en el club burgalés la
temporada siguiente, no llegó a disputar ni un solo minuto en la competición liguera. Después de este año en blanco, el
21 de Julio de 1977, firma por segunda vez contrato con el Palencia CF,
recién ascendido a Segunda B.
Después de cinco años de ausencia, Ferrero vuelve al club morado con más experiencia y nuevamente se hace con la titularidad
en el centro del campo desde el principio, y si sólo disputó 28 partidos de Liga en la temporada
1977-1978, fue por una
inoportuna lesión que le tuvo apartado de los terrenos de juego durante ocho jornadas. Llegamos así a 1978, en vísperas del
primer ascenso a Segunda División. A partir de este momento, y por decisión de Paco Gento, Ferrero retrasaría su posición en
el campo, ocupando el centro de la defensa, donde se haría acreedor a su apodo, el
"káiser". Sólo se perdió tres partidos de Liga, que coincidieron con el peor momento
de los morados en la temporada.
Si hasta ese momento el “káiser” ya había entrado en la historia del Palencia, a partir de entonces no hizo más que
acrecentar su leyenda. En el debut en Segunda,
los fichajes de Joaquín y Madariaga desplazaron a Ferrero otra vez al
centro del campo, donde llegó a jugar 30 partidos de Liga y 8 de Copa. Con Miguel Ángel Montes en el banquillo, en la
temporada 1980-1981, volvió a la defensa, esta vez de forma definitiva, sumando otros 32 partidos de Liga y 6 de Copa,
saldándose con un triste descenso a Segunda B. Otros 33 partidos ligueros y 4 de Copa en la temporada del retorno y llegamos
así a la inolvidable temporada de Luis Costa, en la que, a pesar de la calidad de la plantilla morada, el “káiser” sigue
siendo titular indiscutible (32 partidos de Liga y 4 de Copa más) y tiene una actitud destacada. Cuando en Mayo de este año
los jugadores morados denuncian ante la Federación al club para pedir la rescisión de sus contratos por impago, Ferrero y
Javi son los únicos que se quedan al margen.
Empieza en este momento la gran labor del “káiser” fuera de los terrenos de juego. En Agosto, la Asamblea del club decidió
que el club no desapareciera, a condición de que todos los jugadores accedieran a perdonar
el 50% de las cantidades que se
les adeudaban. Ferrero se puso al frente de las “operaciones”, convenciendo a sus compañeros más díscolos, llegando a
desplazarse a Murcia para convencer a Huezo y Módigo, recién fichados por el Cartagena y el Lorca, respectivamente. Sus
gestiones tuvieron éxito y el Palencia, contra el reloj, tomó la salida una vez más en Segunda División, con Ferrero una
vez más como titular, sumando otros 34 partidos de Liga y 3 de Copa. El nuevo descenso de categoría no cambió en nada su
situación y, en su penúltima temporada de morado, volvió a jugar 34 partidos de Liga y 3 de Copa.
Una gran trayectoria merecía un gran final, pero, desgraciadamente, no pudo ser así.
Por enésima vez, Ferrero tuvo que
perdonar parte de la deuda que tenía el club con él y, esta vez, pidió a cambio prolongar sus vacaciones unos días más.
La comisión gestora, presidida por el doctor Aguayo no estuvo conforme con ello, y sancionó al bravo jugador con una multa
de 60.000 ptas. Las cosas no quedaron ahí; nunca se sabrá si fue Crispi, el entrenador, o los Directivos, pero el resultado
fue que el “káiser” no volvió a enfundarse la camiseta morada en partido oficial. Alguien no le perdonó que se tomara unos
días de vacaciones a quien había perdonado dinero. La ingratitud quedó aún más
manifiesta cuando la Directiva volvió a
solicitar a los jugadores que perdonasen el 50% de sus deudas, para poder continuar. El primer jugador en aceptar la
reducción fue, precisamente, Ferrero. En una situación crítica, (estamos en Agosto de 1986), acompañó a Madrid a los
directivos Carlos Herrero y Braulio Agüera para negociar con la AFE y tratar de aplazar parte de la deuda. Sus gestiones
tuvieron éxito, pero finalmente ni siquiera se pudo cumplir con las condiciones pactadas y llegó así la
desaparición del club morado y la retirada definitiva del jugador.
Como tantos jugadores del Palencia, su gran comportamiento dentro y fuera de los terrenos de juego y el cariño que despertó
entre la afición, no fueron suficientes para que el club le diese la despedida que mereció a lo largo de los años. Sirvan
estas líneas como homenaje a una figura emblemática que brindó numerosas tardes de gloria e hizo por el club más que muchos
de quienes lo dirigían.
| |
Temporadas |
Partidos Jugados |
Goles Marcados |
| Segunda División |
4 |
129 |
2 |
| Ascenso a 2ª |
1 |
2 |
0 |
| Segunda B |
4 |
130 |
0 |
| Tercera |
2 |
61 |
2 |
| Copa |
9 |
42 |
1 |
| TOTAL |
10 |
364 |
5 |
| Primer Partido Oficial |
6-Septiembre-1970: C.D. Ejea 0 – 1 Palencia C.F. (Tercera División) |
| Primer gol oficial |
4-Octubre-1970: Real Valladolid Dep. 3 – 3 Palencia C.F. (Tercera División) |
| Último partido oficial |
19-Mayo-1985: Palencia C.F. 2 – 1 Club Erandio (Segunda B) |
| Último gol oficial |
15-Marzo-1981: C.D. Castellón 4 – 2 Palencia C.F. (Segunda A) |
| Entrenadores |
Julián Vaquero, Armando Sanz, Manolín, Desiderio Herrero, Héctor Martín, Paco Gento, Miguel Ángel Montes, Luis Costa, Touriño, Pérez García y Crispi. |