Cuando el Palencia ascendió por primera vez a Segunda División, allá por 1979, se encontró con un obstáculo
inesperado, en forma de una polémica normativa federativa, que obligaba a alinear a dos jugadores menores de 20
años en el once inicial de cada partido de Liga de Segunda División A y B. Lo que se conoció inmediatamente como
“norma de los sub-20” fue aprobado en Asamblea, con la complicidad de los votos de los equipos de Primera División…
que decidieron quedar exentos de cumplir con ella.
Se suponía que el objetivo era fomentar la política de cantera, que ayudase a formar una buena selección
para el Mundial ’82, a celebrar en España.
A pesar de la opinión de Paco Gento, entonces entrenador morado, de que
"la cantera palentina sólo da piedras”,
a lo largo de aquel verano no se toma ninguna medida para conseguir el fichaje de algún jugador de valía que
cumpliera con dicha norma. Así, se llega al primer partido de Liga y, ante el Algeciras, se alinean inicialmente
Pirri y Sambade, ambos jugadores del Palencia Promesas, de Primera Regional.
El primero fue sustituido al minuto de partido, mientras el segundo llegó hasta el 32. La Federación monta en
cólera ante esta burla y decide sancionar a varios entrenadores, entre ellos el propio Gento, y se saca
de la manga otra norma absurda, que prohíbe sustituir a los jugadores sub-20 antes del minuto 15, salvo lesión.
Por supuesto, la burla continúa, produciéndose las sustituciones habitualmente entre los minutos 16 y 18,
con margen suficiente para evitar la sanción. Poco a poco, Sambade se va afianzando
en el equipo y evita su
temprana sustitución, llegando incluso a jugar varios partidos completos. Pero no hay alternativa para
la segunda plaza sub-20, y el equipo empieza a resentirse de ello.
Por fin, el 8 de Noviembre, el Palencia consigue del Salamanca la cesión de Ito, que luego llegó a jugar
en Primera con el propio Salamanca, el Real Madrid, el Betis y el Valladolid. Debuta en la jornada 11 ante el Murcia
y en la 13, contra el Levante ya juega los 90 minutos.
El Palencia ya tiene una pareja de sub-20 de ciertas garantías
y, aunque habitualmente son los elegidos para ser sustituidos, consiguen ir sumando un buen número de minutos.
Pero tras la jornada 27, el 21 de Marzo de 1980, el entrenador salmantino solicita el retorno de Ito a su plantilla,
y así se da por cerrada su cesión al club morado.
Después de cuatro jornadas, el 9 de Abril, el Palencia consigue
del Guardo la cesión de su delantero Fredi, por lo que resta de temporada. En los siete partidos que restan se
convierte en la pareja de Sambade como sub-20, llegando en tres de ellos a ser sustituido en la segunda parte.
Finaliza la temporada con una permanencia agónica, y el club decide tratar de poner los medios para no verse
perjudicado por la polémica norma. El 10 de Junio ha comunicado Paco Gento su decisión de no seguir en el club
morado y el 17 firma Miguel Ángel Montes, que antes de su paso por el Zamora dirigió al filial del Sporting
de Gijón, y tiene experiencia en el trabajo con la cantera.
Además, el mismo 10 de Junio el Cristo Olímpico se convierte en filial del Palencia, por lo que sus jugadores
se podrán alinear en el primer equipo cuando sea necesario. Al iniciarse la pretemporada, el club incorpora a
sus entrenamientos a los sub-20 Bermejo, del Herrera, Sito, del Francisco Franco, López
y Susi, del San Telmo y Chufa del San Antonio.
Sin embargo, se viven momentos de zozobra al no llegarse a un acuerdo de renovación con Sambade,
el mejor sub-20 de la temporada anterior.
En los amistosos de pretemporada, Montes hace uso de los sub-20, que tienen una destacada participación.
Sin embargo, llegada la Liga, vuelven a ser los primeros en ser sustituidos. El 30 de Septiembre, por fin, renueva
Sambade, que se hará otra vez con una de las plazas, alternándose en la otra jugadores como
Bermejo, López y, finalmente,
Florencio Peña, hasta que el 17 de Febrero de 1981, se ficha
al delantero Dopico, procedente del Anduriña gallego, que se hará con la “titularidad” de la segunda plaza
hasta final de temporada.
En el verano de 1981 encontramos al Palencia recién descendido a Segunda B, con las bajas de Sito y
Bermejo y la incorporación de otro sub-20 Carlos, procedente del Leganés. Pero cuando va a comenzar
la Liga el 6 de Septiembre, la AFE convoca una huelga, pidiendo entre otras cosas la anulación de la norma de los sub-20.
Después de aplazarse los partidos durante dos semanas, la Federación acaba cediendo y retira la polémica norma.
El Palencia, como muchos otros clubs, respira tranquilo.
Han sido dos años, en los que se dio la oportunidad a 13 jugadores, de los que sólo Sambade
participó en ambas temporadas. La mayoría de ellos se quedó por el camino, jugando en categorías inferiores.
Sin duda, quienes más aprovecharon la polémica norma fueron Sambade,
Peña y López, en el propio club morado, e
Ito.