El Rincón de Eugenio
Nuestras vidas son los ríos...

Muchos han sido los jugadores del Palencia que han fallecido, unos por enfermedad, otros por accidente, y otros por la Guerra Civil. Hay casos significativos, como el de Rojo, el último integrante del once que jugó el primer partido de nuestra historia, que nos dejó pocos meses después de recibir el homenaje de la afición palentina en el setenta y cinco aniversario del club. O Valiente, un portero que murió en 1989, como consecuencia de una lesión de riñón que se produjo cuarenta y cinco años antes defendiendo la meta morada. O Pedro Alberto, que falleció en 2002 cuando entrenaba con el equipo del Novelda, por el que acababa de fichar. Pero a lo largo de nuestra historia, han sido tres cuatro los jugadores que han fallecido mientras formaban parte de la plantilla morada, y de estos vamos a hablar a continuación.

Francisco Rodríguez López, Quico, nació en Palencia en 1915. Después de jugar algunos amistosos a finales de 1932, debutó en competición oficial el 7 de Mayo de 1933, con sólo 17 años, formando parte de la delantera que perdió por 1-2 ante el Naval de Reinosa en la promoción de permanencia en Primera Regional. Aquella temporada disputó tres partidos, en los que marcó un gol, en la victoria por 6-4 contra el Santoña. El fichaje de Modesto relegó a Quico al banquillo la temporada siguiente, no llegando a disputar ni un solo minuto en competición oficial, aunque sí lo hizo en algunos amistosos.

Con la llegada de Baraibar al banquillo morado, Quico recuperó la titularidad, y en la temporada 1934-1935 participó en los siete partidos oficiales que disputó el Palencia, marcando tres goles, y colaborando decisivamente en la consecución del campeonato cántabro. La competición finalizó el 13 de Enero, tras el triunfo en la final del campeonato ante el Laredo por 1-3, y después se jugó una serie de amistosos para llenar las fechas libres. El 24 de Marzo, el Palencia recibió al Sport Barruelano, campeón de la serie C del Campeonato Regional Cántabro, al que derrotó por 4-1. En el once morado apareció por última vez Quico, que poco después ingresó en el hospital por una enfermedad que acabó llevándole a la tumba el día 6 de Mayo de 1935, a la temprana edad de 19 años.

Hablar de Toribio Mínguez García, Tori, es hablar del jugador más destacado de los primeros años de fútbol morado. Cuando se fundó el Palencia en 1929, formó parte de su plantilla “infantil” (así se denominaba entonces a los menores de 18 años).
Debutó con el primer equipo el 21 de Junio de 1931, en un amistoso en que el club morado derrotó al Celta de Santander por 4-1, y participó en su primer partido oficial el 13 de Diciembre de 1931, con una derrota por 4-0 ante el U.D. Leonés. La temporada 1932-1933 fue la de su despegue, sumando 11 partidos en los que marcó cuatro goles. Y así siguió jugando año tras año, interrumpiendo su trayectoria durante el período de la Guerra Civil, y ganándose a pulso el apelativo de “Maravilla” por el que fue conocido por la afición y prensa moradas.

Disputó 67 partidos de Liga, en los que marcó 40 goles, y otros 11 en el Campeonato de Aficionados, con 5 goles más, primero con la camiseta del C.D. Palencia, y luego con la del Fábrica Nacional. Su actuación más destacada se dio precisamente en el primer partido oficial de este último club, al marcar cuatro goles en el segundo tiempo ante la Gimnástica Burgalesa, remontando el 0-3 inicial hasta llegar a una victoria por 6-4.
En la temporada 1942-1943 fue parte integrante de la plantilla que logró el primer ascenso a Tercera División, y la temporada siguiente disputó varios amistosos, entre ellos el que sirvió para inaugurar oficialmente La Balastera frente al entonces llamado Atlético de Bilbao. El 8 de Diciembre de 1943 jugó por última vez, en un partido disputado contra una selección de jugadores madrileños a los que se derrotó por 3-1. El 21 de Enero de 1944 llegó la noticia de su fallecimiento, a los 30 años de edad, por culpa de una gripe de la que no consiguió recuperarse. El 2 de Febrero, el club organizó un partido de homenaje al gran jugador, derrotando por 9-0 a la Gimnástica Burgalesa en un encuentro dominado por la emotividad, cuya recaudación se entregó a la familia de Tori.

Felipe Maqueda Díaz nació en Oviedo el 3 de Enero de 1930. Llegó al Atlético de Palencia en verano de 1958 procedente del Cacereño; antes había sido jugador del Vetusta y del Oviedo, con el que llegó a disputar 6 partidos en Primera División. Ocupó el puesto de extremo derecho en los cuatro primeros partidos de la temporada 1958-1959, el último de ellos el día 5 de Octubre. El sábado siguiente, una crisis producida por un enfriamiento le llevó al hospital, donde falleció dos días después, el lunes 13 de Octubre. Tenía 28 años, estaba casado y tenía una hija. Para suplir su baja, el Atlético se hizo con los servicios de Martínez, procedente también del Cacereño. Justo un mes después de su fallecimiento, los palentinos se enfrentaron al Real Oviedo en La Balastera en un partido de homenaje al jugador, que finalizó con triunfo visitante por 1-4, después de que los morados se adelantasen en el marcador por mediación de Vázquez.

Salvador García Borge, Salva, nació en Cervatos de la Cueza el 6 de Agosto de 1950. Cuando se refundó el Palencia C.F. en 1968, el jugaba en el equipo juvenil del Valladolid, ocupando el lateral izquierdo, fichando por los morados en Diciembre de ese año, como refuerzo para disputar la fase de ascenso a Tercera División. Debutó en la cuarta jornada de dicha fase de ascenso, el 13 de Abril de 1969, en el empate a uno cosechado en Burgos ante el C.D. Juventud y ya no abandonó la titularidad en toda la temporada, incluidos los dos partidos de promoción contra el Zamora.

En Tercera División, el entrenador Telechea no contó mucho con él, pero la llegada de Julián Vaquero al banquillo morado le devolvió la titularidad y acabó disputando 22 partidos de Liga y uno de Copa. El Palencia consiguió la permanencia a pesar de la reducción de la categoría y se embarcó en una nueva temporada en Tercera.

En la temporada 1970-1971, Salva adelantó su posición al centro del campo, tras la llegada de Quico para ocupar el lateral izquierdo. Inició la temporada como titular, pero la buena forma de dos históricos del fútbol morado, Alonso y Ferrero, acabaron relegándole al banquillo al final de la primera vuelta. La expulsión de Quico en el último partido en Miranda de Ebro, le dio a Salva la oportunidad de ocupar el lateral izquierdo en el partido de ida de la promoción de ascenso a Segunda, que perdió el Palencia por 2-0 en el Carlos Tartiere ante el Oviedo. Su última aparición en el once morado se produjo el 20 de Junio de 1971, en el partido de vuelta de dicha promoción, con nueva derrota, esta vez por 1-2, tras sustituir en el descanso a su compañero Quino.

En Agosto de 1971, la Directiva anunció que Salva quedaba retenido, aunque estaba realizando el Servicio Militar en Valladolid. No podría disputar ningún partido, pero el club morado quería contar con él cuando finalizasen sus obligaciones militares. El 4 de Enero de 1972, cuando se encontraba de permiso en Palencia, sufrió un accidente de tráfico que acabó con su vida cuando sólo contaba con 21 años de edad.
Dos días más tarde, La Balastera guardó un impresionante minuto de silencio en su memoria, y después sus compañeros le rindieron homenaje en la victoria por 3-0 ante el Real Unión de Irún. Atrás quedaron 53 partidos de Liga, incluidos dos de Promoción de Ascenso a Tercera y otros dos de Ascenso a Segunda, y otros 3 de Copa.