El Rincón de Eugenio
¿¿ Palencia o Plasencia ??

En el verano de 1981, el Palencia C.F. acababa de descender de Segunda División A, y preparaba con ilusión la que habría de ser la temporada del retorno. Dentro de los partidos de preparación, los morados acudieron a Aranda de Duero, para participar en el Trofeo Empresas Pascual, eliminando el 16 de Agosto en la semifinal al Valladolid por 2-0, con goles de Baquero y Mediavilla. La final se jugó el día 22, y el Palencia se proclamó campeón al derrotar a la Gimnástica Arandina por 4-0, con goles de Conde, Mediavilla y dos de Joaquín, uno de ellos de penalti. En este partido, fue expulsado el lateral izquierdo del Palencia, Fuertes, cuando quedaba un cuarto de hora.

Poco después, correspondía jugar la primera eliminatoria de Copa del Rey, en la que tocó en suerte el Bembibre, debiendo jugarse el día 2 de Septiembre en La Balastera y el 16 en Los Juncos. El día 1 acudió el Palencia a la sede de la Federación Oeste, para hacer efectivos dos cheques, por valor de 17.414.000 ptas. y formalizar las fichas de los jugadores. Pero la Federación reclamaba al club morado un importe superior y no aceptó los cheques ni las fichas. Al no haber tiempo material, no se pudo contar con los nuevos fichajes (Llacer, Conde, Muñoz y Javi) ni con el renovado Alonso.
La Directiva decidió dejar entrada libre a los aficionados, para que estos no se viesen defraudados por no ver a los jugadores titulares. Se jugó el partido a las 12:30 de la mañana y por el Palencia jugaron Concha; Pisano, Ferrero, Joaquín, Fuertes; Juan, Maldonado, Sampedro; López, Mediavilla y Sambade, sustituyendo posteriormente Paco a Fuertes, en el minuto 58, y César a Sampedro en el 71. De ellos, Concha, Pisano, López, Paco y César, eran jugadores del Cristo Olímpico. Aún así, el partido acabó con victoria morada por 4-0, con dos goles de López y otros dos de Sambade.

El Palencia parecía tener encarrilada la eliminatoria, cuando dos días después saltó la sorpresa: La Federación abrió expediente al club morado por presunta alineación indebida de Fuertes, que estaba sancionado por su expulsión del día 22 en Aranda de Duero, ya que, en aquellas fechas, las expulsiones en partidos amistosos se castigaban con suspensiones temporales. El Palencia alegó haber recibido la notificación de dicha sanción después de la disputa del partido, y en ello basó las alegaciones que presentó el día 11 ante el comité de competición.

Se comprobó entonces que el funcionario de la Federación había equivocado el destino del telegrama de comunicación y, en lugar de remitirlo al Palencia, lo hizo al Plasencia, por aquello de la similitud en el nombre. Sin embargo, llegado el día 15 de Septiembre, aún no había fallo del comité de competición, y por este motivo se acordó aplazar el partido de vuelta, que había de jugarse el día siguiente, al 30 de Septiembre.
Pero el mismo día 30, cuando los jugadores acudían a la citación para desplazarse a Bembibre, llegó la noticia de que el comité de competición, ignorando el error cometido por la propia Federación, sancionaba al Palencia con la pérdida de la eliminatoria, suspendiéndose por tanto el partido que se iba a disputar ese mismo día.

La Directiva, como no podía ser menos, presentó el correspondiente recurso ante el comité de apelación que, tras nuevas deliberaciones, fue admitido por este el día 15 de Octubre, anulándose la decisión del comité de competición, y dando por válido el resultado del partido de ida.

Finalmente, el día 22 de Octubre se disputó el partido de vuelta en Los Juncos, en un ambiente hostil, ya que la prensa local entendía que los comités habían favorecido al equipo grande (en este caso, el Palencia). En el cuadro morado jugaron Concha; Juan, Joaquín, Ferrero, Fuertes; Cano, Maldonado, Sampedro; Sambade, Mediavilla y Muñoz, entrando posteriormente Baquero por Ferrero y Javi por Fuertes. Tres goles de Cano, Mediavilla y Fuertes, de penalti, en la primera media hora, dejaron el marcador en el definitivo 0-3 que permitió a los morados pasar a la siguiente eliminatoria.

Atrás quedaron varias semanas de una absurda polémica, propiciada primero por la ignorancia del funcionario que envió la notificación de la sanción a Plasencia en lugar de Palencia, y luego por el comité de competición, al no reconocer el error y empeñarse en sancionar al club morado de todos modos. Las consecuencias de esta situación nunca se sabrán con certeza, pero sí es cierto que, a partir de entonces, en Palencia se protestaron muchas de las decisiones tomadas por los distintos organismos federativos, llegando incluso a hablarse de una presunta mano negra que algunos llegaron a achacar al enfrentamiento entre club y Federación con motivo de la eliminatoria copera con el Bembibre.