El Rincón de Eugenio
El primer Ascenso a Segunda

Desde que en 1929 se fundó aquel primer C.D. Palencia, el objetivo siempre fue el mismo: alcanzar la categoría de plata del fútbol español. Cada año se intentaba formar una plantilla con garantías y así se consiguió jugar varias veces la fase de ascenso que podría llevar al objetivo deseado. Pero por unas causas o por otras, el intento siempre era vano.

Llegamos así al verano de 1978, con un Palencia C.F. que, un año antes, había conseguido alcanzar la recién creada Segunda B. Después de una temporada mediocre, el presidente Bonifacio Aguayo y el entrenador Paco Gento se pusieron manos a la obra para confeccionar un equipo que pudiese alcanzar en Junio, el objetivo buscado durante 50 años. Llegaron así el defensa Huerta, del “Nástic” de Tarragona, los centrocampistas Baquero, del Michelín, y Sampedro, del Zaragoza y los delanteros Balbás, del Real Unión y Royo del Aragón. El trabajo de pretemporada se reflejó en unos buenos resultados en los amistosos de Agosto, destacando un empate a dos en Valladolid, que provocó el disgusto de su entrenador Pachín hasta el punto de que retiró a su equipo ocho minutos antes de acabar el partido.

Llegó la hora de la verdad y a las primeras de cambio, el Palencia empezó a flojear en defensa, encajando derrotas tan escandalosas como el 6-1 en el Calderón ante el filial Atlético y el 4-0 en Valladolid en partido de Copa, que llevaron a Bonifacio Aguayo a aprovechar una reunión federativa en Madrid para contactar con dirigentes del Elche y hacerse con el fichaje del portero Díez y la cesión del defensa Bonet. Ambos debutaron en Torrejón, con sólo dos días de entrenamiento y una nueva derrota por 3-0.

Apoyado en los dos nuevos fichajes, el Palencia empezó su remontada, paso a paso, sumando empates a domicilio (salvo una derrota por 2-0 ante el todopoderoso Mirandés) y firmando victorias en casa, a veces con fuertes goleadas, como el brillante 5-0 ante el Tenerife. Se llegó así al último día del año, recibiendo al entonces líder, el Bilbao Athletic, al que se derrotó por 1-0, tomando conciencia equipo y afición de que la remontada era posible. La posterior derrota por 3-0 en Sestao no se tuvo en cuenta, y el equipo retomó su camino una semana después, venciendo por 1-0 al Lugo entre la niebla.

En Marzo, la AFE convocó una huelga de futbolistas que fue masivamente secundada por la mayoría de jugadores de Primera, Segunda y Segunda B, que paralizaron la Liga durante una semana. Ello no estropeó la marcha del Palencia que, salvo los empates caseros ante el Real Unión y el entonces líder Mirandés, siguió sujeto al guión de victorias en casa y empates fuera hasta que, por fin, en la jornada 29, consiguió su primer triunfo a domicilio ante el Caudal, por 0-1.
Los morados, ya en puestos de ascenso, apretaron en el sprint final de la Liga, reforzados por el eldanense Martín, recién fichado del Recreativo de Huelva. La derrota por 2-0 en Tenerife no minó la moral de los palentinos. Faltando dos jornadas, el Mirandés era líder con 49 puntos, los mismos que el Palencia, viniendo por detrás el Oviedo con 46. Los morados tenían el “goal-average” particular perdido con los rojillos e igualado con los asturianos, si bien estos últimos tenían ventaja en el general. El ascenso estaba, por tanto, a una victoria de distancia.

La primera oportunidad se presentó en el estadio Ángel Carro ante un Lugo casi descendido. En el partido hubo numerosos incidentes, incluida una pelea entre espectadores locales y jugadores palentinos y sólo al final pudo Baquero marcar el gol del empate, que envió a Tercera a los lucenses, pero fue insuficiente, al triunfar el Oviedo en Orense. Sin embargo, la derrota del Mirandés en Tenerife, dio al Palencia el liderato por primera vez en toda la temporada.

Y así se llegó al histórico partido del 17 de Junio ante un Pontevedra que no se jugaba nada. La Balastera presentó un lleno impresionante, con algunas personas subiéndose al techo de General, al no encontrar una ubicación en el campo. El empate era suficiente para ganar, pero con la victoria se conseguiría el campeonato. Como suele ocurrir en las grandes ocasiones, los nervios impidieron ver un buen partido, pero el gol de penalti marcado por Teixidó en el minuto 13 fue suficiente, pese a los intentos de los gallegos en la segunda parte. La alegría desembocó en una masiva invasión del césped por parte de los espectadores, y en los festejos por toda la ciudad que se prolongaron durante varias horas. La “condena” había durado 50 años y un día, el tiempo transcurrido desde aquel partido inaugural del C.D. Palencia ante la Ferroviaria.

Estadísticas
El Palencia acabó campeón, consiguiendo 52 puntos, con 19 victorias, 14 empates y sólo cinco derrotas. Los morados marcaron 54 goles y encajaron 33. A las órdenes de Paco Gento, se alinearon los siguientes jugadores a lo largo de la temporada:

Temporada 1978-1979
Jugador Partidos Jugados Goles Marcados
Teixidó 36 9
Baquero 35 6
Dueñas 35 6
Fuertes 35 1
Ferrero 35 0
Balbás 34 7
Alonso 34 2
Díez 34 0
Sampedro 33 5
Salvi 33 0
Lorenzo 27 8
Uco 27 6
Bonet 27 2
Huerta 19 0
Tomás 11 0
Royo 8 0
Mota 5 2
Martín 5 0
Concha 5 0
Cobo 2 0
Marcos 1 0